2. Introducción
sean de cobre y de entre 8 y 10ºHF cuando sean de hierro
(en este último caso, además se recomienda instalar un
filtro de silicopolifosfatos posterior).
2.8 Incremento de sodio
La mayor parte del sodio que consumimos diariamente lo in-
gerimos a través de los alimentos en general y los alimentos
procesados en particular, ya que al ser la sal un excelente
conservante, ésta se utiliza como aditivo de productos pre-
parados.
La ingesta de sodio por medio del agua que bebemos es
relativamente baja en relación al ingerido por medio de los
alimentos.
A pesar de ello, es importante tener en cuenta, tal y como se
ha indicado con anterioridad, que los equipos descalcifica-
dores. Incrementan la concentración de sodio presente en
el agua tratada, respecto a la concentración de la misma a
la entrada.
ATENCIÓN: El límite recomendado de sodio para el agua de
consumo humano es de 200 ppm. En función de la concentración
de sodio y dureza del agua a tratar, puede que el agua descalcificada
presente concentraciones de sodio superiores a las recomendadas. En
los casos que así ocurra o en el caso de personas que deban seguir
dietas hiposódicas, se recomienda la instalación de un equipo de ósmosis
inversa doméstica para el consumo de agua de bebida.
La siguiente tabla sirve como orientación sobre el incremento
de concentración de sodio en el agua tratada según la dureza
de entrada:
DUREZA INICIAL
DEL AGUA ºHF)
10
15
25
30
35
40
45
50
60
10
10
SODIO AGREGADO POR EL
DESCALCIFICADOR (mgNa/litro)
43
65
108
130
152
173
195
217
260