móviles. Sin embargo, no hay prueba de que los teléfonos
móviles sean absolutamente seguros. Mientras se están
usando, los teléfonos móviles emiten bajos niveles de energía
de radiofrecuencia en el rango de microondas. También
emiten niveles muy bajos de radiofrecuencia cuando están en
el modo de espera. Mientras que altos niveles de
radiofrecuencia pueden afectar la salud (calientan el tejido),
exponerse a bajos niveles de radiofrecuencia que no produce
calor no causa ningún efecto adverso a la salud. Muchos
estudios sobre la exposición a bajos niveles de
radiofrecuencia no han encontrado ningún efecto biológico.
En algunos estudios se ha indicado que podrían presentarse
algunos efectos biológicos, pero estos hallazgos no se han
confirmado en otros estudios. En algunos casos, otros
investigadores han tenido problemas para duplicar esos
estudios o para determinar cuáles son las razones de los
resultados contradictorios.
¿Cuál es el papel de la FDA en lo concerniente a la seguridad
de teléfonos móviles?
Conforme la ley, la FDA no tiene que examinar la seguridad
de productos de consumo que emiten radiación, como son los
teléfonos móviles, antes de su comercialización, como lo
debe hacer con medicamentos o dispositivos médicos
nuevos. Sin embargo, esa entidad tiene autoridad para tomar
medidas si se demuestra que los teléfonos móviles emiten
energía de radiofrecuencia a un nivel peligroso para el
usuario. En dicho caso, la FDA podría exigir a los fabricantes
de teléfonos móviles que notifiquen a los usuarios sobre el
peligro a la salud y que reparen, sustituyan o retiren del
mercado los teléfonos, de manera tal que se elimine el
peligro.
Aunque los datos científicos existentes no justifican que la
FDA tome medidas de regulación, esta entidad ha exhortado
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